jueves, 12 de enero de 2012

Die Hölle

Y es que acostumbrado a lo bueno, sentarse y ponerse a escribir la memoria del proyecto resulta un infierno. Pero bueno, no me voy a quejar muy alto, que luego vendrá más de uno a restregarme las líneas de código infinitas de su proyecto.

Mi tutor se da por satisfecho con el número de muestras que he preparado, con la esperanza de que alguna de buen resultado, por lo que la fase de preparación se da por terminada. Y menos mal, que si bien es entretenido, no estaba en mis planes eso de convertirme en lijador-pulidor pofesional

DJ Themike in da House.

El siguiente paso será, por fin, realizar los ensayos push-out. Para ello tengo que usar cierta máquina que de momento no se encuentra disponible. Mientras espero la respuesta del encargado, toca escribir la parte correspondiente a la  preparación... Aunque el verdadero infierno llegará en febrero, cuando ya haya realizado los ensayos y lo único que me quede sea terminar la memoria. Eso, o morir en el intento de acabarla en el plazo para poder presentarla en Madrid.

De momento nada más, tendréis noticias mías después del viaje a Frankfurt planeado para este sábado. Mientras tanto, mucho ánimo para todos esos estudiantes (que estudian) y que llenan las bibliotecas como si estuviera de moda. Tomáos unas aceitunitas, que son buenas para la memoria... o no.

Aceitunas rellenas de crema de anchoas.

Curioso, ni los alemanes ni los italianos (la marca es italiana), encuentran esto gracioso...

1 comentario:

  1. Hombre, te planto yo el código mío en un tris... y te lo meto en una lata de orto tuyo :P

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